viernes, 26 de marzo de 2010

SEMANA SANTA, MÁS QUE UNA TRADICIÓN


Comienza la Semana Santa. Hoy, Viernes de Dolores, sale la primera de las procesiones que lo hacen durante estos días en la ciudad murada, la de Vía Matris. En total serán 14 los desfiles que hasta el Sábado Santo discurrirán por las calles abulenses. La mayoría realizarán todo su recorrido por el casco histórico, lo que contribuye a dar mayor esplendor a los actos religiosos.
Tiene la Semana Santa abulense el título de interés turístico nacional, lo que ayuda, y bastante, a que acudan a nuestra capital muchos visitantes. Pero al margen de títulos oficiales, lo que destaco como principal es que en Ávila estos días son especiales pues el sentimiento religioso lo impregna todo. El escenario por el que desfilan los pasos con las imágenes que representan las escenas principales de la Pasión y Muerte de Cristo es único: calles empedradas, templos y palacios medievales y el silencio en el que se escuchan las notas de las cornetas y tambores junto a las pisadas de los hermanos penitentes.
Cuando me preguntan cuál de todas las procesiones es la que considero más hermosa, sin dudarlo respondo que el Vía Crucis de la madrugada del Viernes Santo, que sale de la Catedral y, tras circundar la Muralla, vuelve a su origen. Junto al lienzo de la cerca murada se clavan catorce cruces de madera junto a las que se recuerdan las estaciones del camino de la cruz. Pero lo que impresiona más es el recogimiento con el que varios miles de cristianos, muchos de ellos jóvenes, desafían el frío matinal y, con su oración, a ratos en silencio y a ratos en voz alta, rememoran los últimos momentos de la vida terrena de Cristo. Si el cielo está despejado, puede verse cómo la luna llena parece acompañar a los penitentes que desfilan junto a la imagen del Cristo de los Ajusticiados. Esta procesión comienza a las cinco y media de la madrugada y concluye con las primeras luces del alba, a las puertas del templo catedralicio, donde se reza la decimoquinta estación, que es el preludio de la Resurrección de Jesús.
Ávila, como todas las ciudades y pueblos de España, vive su Semana Santa. Aunque lo accidental haya sido modificado, lo esencial sigue vivo y cada vez parece cobrar mayor fuerza. Los hechos ocurridos hace veinte siglos no se olvidan porque las raíces de un pueblo son las que le dan vida. Cortarlas sería condenarlo a su desaparición.

sábado, 20 de marzo de 2010

GRACIAS AL CARDENAL CAÑIZARES

La Universidad Católica de Ávila ya tiene su primer doctor honoris causa: el cardenal Antonio Cañizares, que fue obispo de la diócesis abulense y creador de aquella. La distinción era merecida y es un honor para la propia institución académica y también para la provincia de Ávila. El acto académico de la investidura fue solemne, como manda la tradición académica, y masivo, porque acudieron más de setecientas personas, algo no habitual en esta clase de ceremonias y menos en una mañana lluviosa de un día laboral y víspera de la festividad de san José. Pero don Antonio se merecía estar arropado por el cariño de los abulenses que tuvimos la suerte de disfrutar de su cercanía, espiritual y humana, durante los escasos cinco años que estuvo al frente de la iglesia de Ávila. Poco tiempo fue, pero intenso y fructífero para los abulenses, en el plano espiritual y en el material. De entre las obras que nos dejó, destaco tres que merecen estar permanentemente en nuestro recuerdo: la convocatoria del Sínodo Diocesano, la exposición Castillo Interior con motivo del 25 aniversario de la proclamación de Santa Teresa como doctora de la Iglesia, que fue visitada por unas cuatrocientas mil personas, y la Universidad Católica. Muchas más cosas hubiera hecho pero no hubo tiempo ya que, por su valía, fue pronto nombrado arzobispo, de Granada primero y, después, de Toledo, hasta que Benedicto XVI, que le hizo cardenal, le llevó a Roma nombrándole prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.

Con el acto de investidura como doctor honoris causa del cardenal Cañizares, la Universidad Católica de Ávila, la primera de estas características en España, reconoce y afianza sus orígenes y los principios en los que fue creada. Éstos no son otros que la apuesta firme por el servicio a la ciencia y a la cultura desde la verdad que hace al hombre libre y solidario con sus semejantes conforme a los planes de Dios sobre la humanidad. Don Antonio quería que esta Universidad ayudara, también, al progreso material de Ávila creando puestos de trabajo y facilitando a los jóvenes abulenses la posibilidad de cursar estudios universitarios sin necesidad de verse obligados, para ello, a ir a otros lugares. Todo ello ha recobrado nuevos impulsos con el acto que emocionó a todos los presentes, de manera especial al cardenal Cañizares quien, con voz entrecortada, nos recordó los comienzos de la Universidad Católica de Ávila y la misión que tiene encomendad en la Iglesia y en la sociedad. También los que tuvimos la suerte de colaborar con él en este hermoso proyecto, ya realidad viva y llena de fuerza, sentimos una emoción especial.

Atrás quedan los malos momentos vividos, las intentos de fuera y de dentro por cerrar la Universidad recién surgida, las presiones y amenazas sufridas por algunos, incluso las calumnias que se vertieron contra el propio don Antonio y los que con él colaboramos. Como el cardenal tantas veces ha repetido, la ayuda de Dios y de Santa Teresa ha sido tan fuerte que los enemigos nada han conseguido. Al contrario, han logrado que las raíces sobre las que se sustenta sean cada más fuertes. Las obras que son de Dios nunca quedan desprotegidas por Él. Es una verdad patente.

Don Antonio Cañizares ya no se irá nunca de Ávila, pues su Universidad ha querido retenerle para siempre proclamándole su Doctor Honoris Causa. Desde Roma, desde su despacho de la plaza de San Pedro, me consta que sigue permanentemente la vida de esta su Universidad de Santa Teresa. Y Ávila, ciudad y provincia, se siente orgullosa de haberle tenido como obispo y se alegra de que públicamente se reconozca su servicio a las gentes de esta tierra.

lunes, 15 de marzo de 2010

ESTE ES DE LOS NUESTROS


Tengo la impresión de que nunca antes, desde el comienzo de la democracia, hubo tanto sectarismo como hay en la actualidad. Cada día que pasa la fractura social en este país nuestro es más evidente. Si se trata de defender a quien es de nuestra ideología por sus manifestaciones o por sus obras, pues se le defiende a capa y espada, aunque lo que haya hecho o dicho esté mal y hasta sea punible. No importa. A los que están en nuestro bando, se les protege, y ojo, que nadie ose tocarle un pelo o lanzarle la más mínima crítica. Se forman piñas ideológicas tan sectarias que impiden debates razonados. Es, llevado al extremo, lo de eres mi amigo y estás conmigo en todo y me defiendes siempre o eres mi enemigo. No hay términos medios.

¿A dónde quiero ir a parar tras este preámbulo? Pues a la poca ecuanimidad que se percibe en muchos comportamientos que nos traen permanentemente los medios de comunicación. Un artista de izquierda carga contra un preso político cubano que murió en huelga de hambre al que califica lisa y llanamente como delincuente común. Lamentable, desde el punto de vista del sentir de las personas no sectarias que criticaron al régimen comunista de Cuba. Otro artista, de los que ganan millones también, se suma al primero e iguala la censura de unas fotos de políticos en una exposición valenciana con lo que pasa en Cuba, donde la libertad no existe. A este segundo artista le responden desde otro bando político anulando sus conciertos en una localidad mediterránea donde no gobierna la izquierda, porque no van a contribuir, se supone, a hacer más ricos a los que les denigran.

Otro hecho: a un juez, el más famoso de todos los jueces españoles, le caen tres querellas por otras tantas actuaciones judiciales que los denunciantes consideran son comportamientos delictivos. Pues el propio denunciado se permite arremeter contra el partido político que no es de su agrado e incluso exige que se abstengan de juzgarle los magistrados que él considera que no son sus amigos. Como queriendo decir que él es suficiente para juzgarse a sí mismo. En su apoyo sale hasta el propio presidente del Gobierno, ministros y políticos de su ideología y sus fans del llamado sindicato de artistas de la ceja que no consienten que nadie ponga en duda que el famoso juez es intocable. Hace pocos años, a otro juez se le suspendió del cargo cuando se presentó contra él una querella. Por supuesto, éste no recibía aplausos de los izquierdistas sino todo lo contrario y por eso fue suspendido de ejercer como juez inmediatamente.

Sé que esto es difícil de arreglar porque el sectarismo lo está invadiendo casi todo. Debo confesar que hay personas admirables en todas las ideologías políticas y religiosas y que los sectarios son los menos. Pero sucede que a éstos es a los que se les oye y se le da propaganda y por eso mismo es fácil convertirlos en ejemplos a imitar. Ahí es donde está el mal. Desgraciadamente, los buenos, la mayoría, pues no tienen altavoces tan privilegiados.

domingo, 14 de marzo de 2010

EN APOYO DE NISSAN EN ÁVILA

Salieron, el sábado último, unas tres mil quinientas personas a las calles abulenses para apoyar que la empresa automovilística NISSAN siga en esta ciudad. Los principales dirigentes de todos los partidos políticos estuvieron presentes, junto a los trabajadores de la fábrica, sus familiares y amigos. No me parecen muchos tres mil quinientos manifestantes, porque son menos de un 5 por ciento de los residentes en Ávila. Además, teniendo en cuenta que trabajadores directos e indirectos de la factoría son más de mil, pues nos quedamos a menos de tres personas por puesto de trabajo. Poca protesta, a mi modo de ver las cosas. Aunque, a decir verdad, en esta tierra no somos dados a salir a la calle a manifestaciones de ningún tipo, exceptuando las convocadas contra los asesinatos terroristas que sí tuvieron masivo respaldo social.

No quiere decir que los abulenses no estemos a favor de NISSAN. Si en vez de una manifestación repleta de banderas sindicales y con algunos gritos inoportunos (siempre hay quienes sobresalen por su inquina a quienes no piensan como ellos) se hubieran pedido firmas, por poner un ejemplo, estoy seguro de que habrían sido muchos más los apoyos explícitos. Además, con nombres y apellidos, no anónimamente, como sucede en una procesión sea religiosa o sindical.

Quiero ser optimista sobre NISSAN en Ávila. Lo decía en mi anterior escrito: se están dando pasos sensatos. Este jueves que viene se nos anuncia que la empresa va a presentar su proyecto. Lo que los abulenses queremos es que la fábrica siga aquí, porque son muchos los puestos de trabajo que de ella dependen y aquí los necesitamos. La unión de todas las administraciones, dirigentes sociales y políticos y trabajadores es la mejor fuerza para, entre todos, conseguir el objetivo. La empresa ha dicho que no quiere cerrar. Es el mejor punto de partida. Ahora, que explique lo que va a hacer para mantener con vida la factoría. Si el diálogo que ha de producirse a varias bandas busca llegar a acuerdos, todos lo celebraremos. Porque cuando la sensatez se impone, nadie, aunque pierda, pierde sino que gana, si no el todo, parte de él.

martes, 9 de marzo de 2010

ÁVILA, NISSAN Y LA CAJA


Parece que los inviernos sí son, al menos el presente, como los de antes. Los hechos son tozudos. Aunque los quieran cambiar distorsionándolos, por intereses de ideología o económicos, que hay de todo, no consiguen que nos traguemos las manipulaciones. Cambio climático hay desde que el hombre vive sobre la tierra. No es algo nuevo bajo el sol y sobre el planeta tierra. Los catastrofistas que anuncian tantos males si no dejamos de calentar la atmósfera, están siendo desmentidos por tanta nieve y frío como hacía décadas que no se conocían.

Pero dejemos el clima y vayamos a lo que de verdad preocupa a las gentes de Ávila, que son los problemas de esta ciudad y provincia. A dos de ellos quiero referirme. El primero afecta más directamente a la capital: NISSAN, la principal industria abulense, en la que trabajan, directa o indirectamente, varios centenares de personas. La crisis económica mundial y la nuestra, la española, más fuerte que aquella, han ocasionado graves daños en todo el tejido industrial. A los abulenses también nos está perjudicando. Muchos hemos visto peligrar el futuro de esta fábrica. Si echase el cierre, el golpe sería muy fuerte para todos. Las últimas noticias parece que nos traen un buen caudal de esperanza. NISSAN no quiere cerrar su factoría de Ávila. Ha presentado un plan que conlleva reducir a 500 el número de trabajadores y seguir a la espera de mejores tiempos. La propuesta está sobre la mesa y mi impresión es que las negociaciones entre todos los que tienen algo que decir, van a concluir en un acuerdo. Al margen de las manifestaciones de apoyo a la fábrica, que están siempre bien, ya es positivo que los trabajadores hayan dicho que no es momento de hacer huelgas. El diálogo, estoy seguro, si es leal, lleva a acuerdos. Soy optimista. Apuesto porque NISSAN seguirá siendo parte esencial de Ávila.

El otro asunto es nuestra Caja de Ávila. Muchos meses llevamos escuchando y leyendo noticias sobre fusiones de las entidades de ahorro. También sobre nuestra Caja, que es una institución de centenaria historia y de extraordinarios servicios a nuestra provincia. Es parte de esta tierra. Habrá fusión, pero no vendrá impuesta por intereses políticos externos, sino por lo que aquí se decida. Y será la que menos perjudique a nuestra provincia.

Aunque es un día frío en lo climatológico, hoy parece que el sol se deja ver sobre los nubarrones que amenazan a esta tierra. Confío en que pronto desaparecerán estas nubes. Buenos días, Ávila.

domingo, 7 de marzo de 2010

ÁVILA NO TIENE TREN AVE


Dentro de cuatro años Santander estará unida con Palencia por línea ferroviaria AVE, esto es, la alta velocidad. Lo ha prometido el ministro de Fomento que es quien tiene la responsabilidad del departamento de infraestructuras de España. Me alegro por los santanderinos principalmente, porque esta vía férrea les reportará beneficios de toda clase. Vallisoletanos y palentinos también se beneficiarán porque tendrán las costas de Cantabria mucho más cerca en tiempo.

Los de Ávila debemos haberle causado tantos disgustos al señor que vive en La Moncloa y se casó con una abulense que estamos condenados a no tener AVE mientras él gobierne España. Desde que él llegó al poder no hemos recibido más que palabras y promesas que nunca se han cumplido ni tienen visos de cumplirse. Ya sabemos, a estas alturas, que el abulense consorte no es cumplidor de sus propias palabras pues hoy dice una cosa y mañana la contraria. Lo que sí hizo, poco después de aposentarse en su palaciega vivienda, fue, de un decretazo, suprimir el proyecto aprobado y publicado oficialmente por el Gobierno anterior, que unía la capital abulense con el AVE de Madrid a Valladolid. Ésa fue la primera bofetada que nos dio a los del pueblo de su mujer y no sabemos por qué. Supongo que porque en esta provincia su partido tiene muy pocas posibilidades de gobernar. Y menos que va a tener precisamente por los desprecios que él nos está haciendo.

Para que no nos enfadásemos mucho, nos prometió que haría la autovía de Ávila a Maqueda, en la provincia de Toledo, por donde pasa la autovía de Extremadura. Hace ya seis años de esta promesa y no hay nada de nada. Una mentira más. Nos tomó por pardillos. También nos prometió el tren de altas prestaciones, cosa que a estas alturas no sabemos qué significa. Lo cierto es que para Ávila este tiempo de gobierno de Zapatero ha sido nefasto. Lo que ya estaba en marcha lo suprimió y nada ha dado a cambio.

Regreso al principio. Santanderinos, palentinos y vallisoletanos sí están de enhorabuena. Pero los abulenses, a fastidiarnos porque el inquilino de La Moncloa nos niega el pan y la sal. Negro futuro el nuestro. Zapatero nos tiene mania.

sábado, 6 de marzo de 2010

LA DERECHA TIENE MUCHOS COMPLEJOS

Nunca he entendido el temor, a veces reverencial, que en esta España nuestra tienen muchos políticos del centro y de la derecha a exponer sus ideas, programas y críticas. También las personas de a pie que, militen o no en formaciones conservadoras o centristas, se encuentran en parecida situación y hasta tienen miedo, muchas veces, en expresar su opinión sobre los asuntos que a todos nos conciernen. Aquí parece que solamente los que se llaman progresistas son demócratas. Los demás son los cavernícolas de la extrema derecha, nazis, totalitarios, fascistas, xenófobos, etc., etc.

En la sociedad española actual, hay que perder el miedo a manifestarse como uno cree y siente. Con respeto pero con firmeza. Hay que decir las cosas claras, porque al pan hay que llamarlo pan y al vino, vino. Los progresistas pueden ser demócratas, pero también dictadores. ¿Qué régimen comunista, por ejemplo, ha actuado democráticamente? No conozco ninguno. Al contrario, para mí el sistema comunista soviético fue tanto o más cruel que el de Hitler, que fue una auténtica brutalidad en todos los sentidos. Y Cuba, que sigue viviendo en la miseria moral y material (lo digo con conocimiento de causa porque lo he visto con mis propios ojos) es una dictadura atroz, no solamente porque debe morir a presos políticos en huelga de hambre, sino porque todos los ciudadanos están sometidos a un férreo control policial y a vivir en la miseria. Que alguien intente defender el sistema político de los dictadores hermanos Castro es una burla a los más mínimos principios de respeto a la libertad del ser humano. Pero ya sabemos que hay opiniones para todos los gustos y aunque no nos agrade, tendremos que respetar a los que cantan alabanzas a los dictadores, sean los Castro, Chaves o los de otras cuerdas de su misma línea. Eso sí, respetar no quiere decir que tengamos que callarnos como asintiendo. Hay que levantar la voz, y exponer las propias ideas sin miedo. Vivir acomplejados no conduce más que a situaciones que la historia nos ha relatado como trágicas. ¿O hemos olvidado cuando los alemanes callaban ante las barbaridades que cometía Hitler?

No, los progresistas no son más demócratas que los que no piensan como ellos. Esa es la mentira que ellos tratan de convertir en verdad a fuerza de repetirlo una y otra vez. El hecho cierto es que la democracia, que es el sistema político menos malo de todos los existentes, no vino de la mano de la llamada progresía, sino más bien de los “apestosos” liberales y derechistas. Y éstos son los que la han mantenido viva donde aún lo está y han conseguido que retornara a los lugares donde el progresismo dictatorial la desterró.

jueves, 4 de marzo de 2010

CONFIANZA EN EL FUTURO DE NISSAN

A la vera de la Muralla de Ávila, de sus piedras milenarias, los ecos de los problemas que a todo el país afectan también llegan. Se ven más jóvenes deambular, sin ocupación. Como el paro, ya lo decía en mi último apunte, sigue subiendo, muchos, que no tienen trabajo, matan su desesperación caminando. Por lo menos hacen ejercicio físico y relajan su fatiga mental que podría, en algunos casos, llevarles a la desesperación. Dicen que los psicólogos y psiquiatras tienen más trabajo que nunca, y no me extraña. ¡Cuántos padres de familia salen cada mañana en busca de empleo y regresan al hogar con el dolor en sus rostros en los que se lee la tragedia!

Ahora el Gobierno, para tapar sus faltas, intenta pactar con los demás unas medidas económicas que solamente a él corresponde decidir. Para mí que es únicamente una trampa que tiende a todos, en especial al principal partido de la oposición. No quiere cargar él solito con los destrozos de su ineptitud e inacción y busca refugiarse en quienes le critican. Si le apoyan y las cosas siguen igual de mal o empeoran, intentaré culpar a los que le apoyaron. Si no encuentra respaldo, dirá más o menos lo mismo, que los responsables de la situación son quienes no han trabajado por el interés de España. Él siempre encontrará la forma de sacudirse la responsabilidad que es suya y no de los otros.

En Ávila, el problema es tan grave como en los demás sitios. O más si cabe. Nissan, la factoría de camiones pequeños de esta marca nipona, con larga historia a sus espaldas, está en peligro, por lo que publican todos los medios de comunicación y dicen las autoridades y los trabajadores. Es una fábrica ésta estrechamente unida a la historia de la ciudad desde hace más de medio siglo. En 1959 salía de su fábrica, entonces llamada FADISA (Fabricación de Automóviles Diesel, S. A.), el primer vehículo, una furgoneta diesel. Ocho años más tarde, en 1967, era Motor Ibérica la empresa que se hacía cargo de esta factoría y cuatro años después Nissan entraba en el capital de la empresa. Los camiones de la marca japonesa empezaban a fabricarse a principios de 1990. Y ahora, la crisis ha puesto patas arriba todas las empresas de automoción, también ésta de Ávila.

Estamos, todos los abulenses, expectantes por lo que pueda suceder. Los dirigentes de la empresa dicen que no se va a cerrar. Confiemos en que sea así porque, si echase el cierre, sería muy doloroso para Ávila. Es cierto que no se puede obligar a nadie a crear empresas ni a mantenerlas si éstas no son rentables. También lo es que en casos como éste, hay otros motivos que deben ser tenidos en cuenta. Nissan es mucho en Ávila (su principal industria) y Ávila, me parece a mí, también es mucho para Nissan.

martes, 2 de marzo de 2010

MÁS PARO CADA DÍA QUE PASA


La realidad es más tozuda que los deseos del Gobierno y de todos los ciudadanos que queremos que esto cambie. Se ha ido febrero y nos ha dejado 4.106 parados más cada día de los 20 laborables que este mes ha tenido, descontando domingos y sábados porque en éstos las oficinas públicas están cerradas. En total, 82.132 personas más que se han sumado a la lista de los que quieren trabajar y no encuentran dónde poder hacerlo.


La cifra total de desempleados (maquillada, porque no están todos) es de 4.130.625 personas sin empleo, al 28 de febrero. Se nos dice, además, que en los próximos meses no esperemos mejoría sino todo lo contrario. Mientras tanto, el Gobierno intentando marear la perdiz, buscando que los demás partidos se sumen a su desastrosa política económica. Se crea una comisión, se dice de qué se va a hablar, se vuelve a convocar a los partidos… y mientras tanto, cada día que pasa, pues varios miles de puestos de trabajo que se pierden y varios miles de familias que se echan a temblar ante el grave problema que se les echa encima.


Se ha perdido mucho tiempo, y se sigue perdiendo. Desde los no nacidos brotes verdes hasta el estamos mejor que hace seis meses no hemos visto que se hayan buscado soluciones al problema más grave que tiene este país, que es el de los más de cuatro millones de personas sin trabajo. Si el Gobierno no sabe, no puede o no quiere resolver este gravísimo problema, que deje que otros lo intenten. Eso sería lo patriótico, no pedir que los demás se sumen a su desvarío que cada día nos trae más de cuatro mil nuevos desempleados.

viernes, 26 de febrero de 2010

LA HORMIGUITA YA ES UN BEBÉ

Las primeras ecografías, al mes del embarazo, mostraban un ser vivo, parecido a una hormiguita, de tan diminuto que era. Hormiguita le llamábamos, cariñosamente, sin saber si será niño o niña. Pero ya era un ser humano con vida. A las 10 semanas, medía 25 milímetros. Sus padres gritaron de contento cuando le vieron mover los pies y las manos mientras le estaban haciendo la ecografía a la madre. “Nos ha saludado”, decían llenos de alborozo. Decidieron que ya no había que llamarle hormiguita, sino bebé. Y así le denominamos ahora. A las 12 semanas justas, el bebé mide 55 milímetros. Jo, en 15 días ha duplicado su tamaño. Toda la familia estamos llenos de alegría por esta vida que ha surgido del amor de unos padres. Cuando nazca, niño o niña, rubio o moreno, guapo o menos guapo, inteligente o menos inteligente, qué más da todo ello, encontrará cariño de sus padres y de las familias de éstos.

Traigo esto a cuento de la recién aprobada ley del aborto libre hasta las 14 semanas del embarazo, y hasta las 20 semanas si hay una supuesta deformación en la criatura o algún peligro en la madre. Una ley que no es un triunfo de la democracia, sino un atentado contra el ser humano cuando está en el vientre de la madre. Se habla del derecho de la mujer a decidir libremente sobre la vida del ser que lleva en su seno. Es cruel, muy cruel. Por la misma razón que se priva a un ser humano no nacido de la vida, algún día se podrá alegar que a los que ya no son útiles a la sociedad (por viejos, minusválidos o enfermos) se les puede matar impunemente. Y siguiendo este mismo razonamiento, también habrá justificación para exterminar a los de otra raza, ideología o creencia religiosa. Ha sucedido a lo largo de la historia humana, luego no es descabellado pensar que esto pueda suceder algún día no lejano. ¿O hemos olvidado ya los millones de muertos producidos por las dictaduras ideológicas de Stalin y Hitler? ¿No se mata aún por razones religiosas o políticas justificándolo en unos principios que son, a todas luces crueles?

Ahora se le concede a la mujer el derecho a matar la vida de un ser humano que lleva en su vientre. ¿Quién protege al ser no nacido? ¿No nos estamos convirtiendo en unos locos capaces de castigar severamente a quien destroce un huevo de una cigüeña o de otra ave protegida, permitiendo, en cambio, que se quite la vida a un ser humano en el vientre de su madre? ¿Dónde está el pretendido progresismo de proteger a los más débiles? Las futuras crías de animales tienen, en esta sociedad nuestra, más derechos que los seres humanos mientras éstos viven en el vientre de sus madres.

A nuestro hasta ayer hormiguita y ahora ya bebé, no nacido aún, le esperamos con los brazos abiertos y ya estamos deseando de que una nueva ecografía nos muestre cómo mueve las manos y los pies en un gesto que sus padres entienden que es un saludo cariñoso. No hay nada más bello que proteger la vida de los seres humanos no nacidos y nada más horrible que impedir, egoístamente por el motivo que sea, que vengan a este mundo que les pertenece desde que fueron concebidos.

jueves, 25 de febrero de 2010

DELINCUENTES CONVERTIDOS EN HÉROES

A veces, uno no sabe si vivimos en una sociedad civilizada o en un mundo absurdo. Si vemos ciertas cadenas de televisión (no todas, a Dios gracias), a bastantes ciudadanos de a pie nos dan náuseas por lo que se nos transmite. ¿Cómo es posible que se dé tanta publicidad a un chico que ha cometido varios delitos, entre ellos el de asesinar a una persona cuando era menor de edad penal, se le lleve al plató como a los personajes más famosos y se le siga con las cámaras como si fuera un héroe nacional? ¿Dónde nos va a llevar esto?

No estoy a favor de la censura y nunca lo estuve, aunque la padecí, y bastante, en mis años primeros del ejercicio profesional del periodismo, cuando miraban con lupa lo que escribías y los censores del lápiz rojo interpretaban, siempre equivocadamente, lo que decías. Pero una cosa es la libertad y otra el respeto a ciertas normas éticas que en toda profesión existen y que deben ser cumplidas por el bien común. También los periodistas somos responsables, y mucho, de lo que relatamos y de lo que dejamos de decir. No entiendo, de verdad, que a un muchacho delincuente se le dé tanto espacio informativo porque se le está haciendo un ídolo al que personas no bien formadas pueden tener la tentación de imitar. ¿O es que no ha ocurrido nunca?

Los medios de comunicación (aquí lo he dejado escrito más veces) deberían cuidar más todo lo que puede producir un efecto de imitación. No me parece correcto que a un delincuente se le lleve a un plató de televisión para exhibirlo morbosamente ante la audiencia como si fuera una persona digna de respeto e imitación. Esto, para mí, es degradar una profesión que tiene una parte de pedagogía. Narrar los hechos no quiere decir que haya que regodearse en sus aspectos más nauseabundos, ni que los que cometen delitos sean elevados a la categoría de personajes famosos.

Somos los profesionales, cada uno en su parcela, los que tenemos en nuestras manos que no se dañen unos principios éticos. En el periodismo, hay mucho que corregir.

miércoles, 24 de febrero de 2010

MANIFESTACIÓN SINDICAL SIN IMPORTANCIA

Este martes último salieron a la calle, en unas muy pocas ciudades, Madrid entre ellas, unos escasos miles de sindicalistas. Protestaban porque el Gobierno quiere ampliar la edad para acceder a la pensión de jubilación, de los 65 años en la actualidad a los 67 que proponen los que gobiernan. Unas manifestaciones, al entender de casi todos los que opinan en público, con casi nada de café y mucha agua. Dicen los datos oficiales de las diferentes policías que en total salieron a la calle, con pancartas y banderas, unas 31.000 personas. Los organizadores, los dos principales sindicatos de clase, hablan en total de menos de 200.000.

Un fracaso, a mi entender, en toda regla. Por las imágenes que se han dado por las televisiones, acudió muy poca gente. Hay unos 300.000 trabajadores liberados para ejercer funciones sindicales. Muy pocos de ellos acudieron a la llamada de los dos sindicatos. ¿Será que no les interesa el tema de las jubilaciones? ¿O porque no están de acuerdo con esta mini protesta?

Es probable que los que mandan en UGT y en Comisiones, a nivel nacional, se hayan visto forzados a amagar al Gobierno de su amigo José Luis Rodríguez Zapatero, porque es tan clamoroso el silencio que están manteniendo durante estos años de grave crisis económica que nos deja ya más de cuatro millones de parados que algo tenían que hacer. Y lo que han hecho es nada de nada. Eso sí, el de la Moncloa ha dicho que no hará nada por un “decretazo”, que es lo mismo que decir que él no va a hacer nada que no quieran los que mandan de verdad, que son los dos dirigentes sindicalistas.

Mientras tanto, el número de parados seguirá creciendo y los sindicatos, a vivir de las subvenciones públicas que nos suponen a todos los ciudadanos unos cuantos cientos de millones de euros. Lo suyo sería que vivieran de las cuotas de sus afiliados y no de nuestros impuestos.

Anuncian que habrá más protestas sindicales y manifestaciones en todas las provincias. Supongo que también en Ávila. A lo mejor son tantos los que acuden en nuestra ciudad a gritar contra Zapatero y sus aguadas reformas económicas y laborales que no habrá espacio suficiente para ellos en las calles abulenses. Aunque dudo de que levanten sus críticas contra quien debería gobernar para todos y está en la pasividad casi absoluta. Lo más probable es que culpen a quien no tiene ninguna culpa de lo que está pasando.

martes, 23 de febrero de 2010

LAS PENSIONES NO SON EL PROBLEMA


Me preguntaba el otro día una mujer, pensionista desde hace más de una década, si me parecía bien que se retrase la edad de jubilación dos años, para que ella pueda seguir cobrando su pequeña pensión. Le respondí que no creo yo que solamente porque se retrasen dos años las futuras jubilaciones se vayan a garantizar las pensiones del futuro. La mujer se quedó preocupada y me dijo que se teme que el Gobierno nos vaya recortando, poco a poco, lo que cobramos cada mes.

Me viene a la memoria una campaña electoral, de hace unos años, cuando los socialistas metieron miedo a los pensionistas diciéndoles que, si ganaba la derecha, ésta les quitaría las pensiones. Hubo mucho miedo en las gentes de la tercera edad, mucha de ella analfabeta. Bastantes votantes, me consta, aunque no eran partidarios de la izquierda, terminaron por depositar en las urnas las papeletas a favor del Psoe. El miedo es libre y nos lleva, en ocasiones, a hacer lo contrario de lo que deberíamos hacer. Por supuesto, el Gobierno de la derecha, que entonces, pese al miedo, ganó las elecciones, no sólo no quitó las pensiones, sino que las fortaleció y se obligó por ley a que todos los años se incrementen en lo mismo que hayan subido los precios.

Hay cosas muy serias que los políticos deberían, a mi entender, no tocarlas sin saber detalladamente lo que puede suceder si se las toca. Lanzar, como ha hecho el Gobierno de Zapatero, que se estudia retrasar la edad de jubilación hasta los 67 años, con la disculpa de garantizar las pensiones del futuro, es un error además de una demostración de que da permanentemente palos de ciego, con el debido respeto a los que carecen de visión. Pero estamos acostumbrados a declaraciones que hoy nos quieren hacer ver brotes verdes en donde solamente son eriales y mañana nos dicen que no habíamos entendido bien pues nos decían otra cosa distinta y que los equivocados somos nosotros por no entenderles.

Solamente un detalle: si se retrasa la edad de las jubilaciones dos años, durante este tiempo no se cubrirán los puestos de trabajo de los que deberían jubilarse. Luego dos años con más jóvenes en el paro. Lo que necesitamos, y esto sí ayuda a asegurar las pensiones de hoy y las de mañana, es que se cree empleo. A esto es a lo que deben encaminarse todos los esfuerzos, no a subvencionar parados con poco más de 400 euros porque esto es pan para hoy y hambre para mañana.

domingo, 21 de febrero de 2010

DON CARNAL, VENCIDO POR DOÑA CUARESMA


Domingo primero de Cuaresma. Domingo de Piñata. Definitivamente se dice adiós a los carnavales, fiesta pagana previa a las celebraciones cuaresmales. Muchos, probablemente, no sepan el significado ni de una ni de la otra. Los tiempos de ahora no son propicios para el saber sobre nuestro pasado como pueblo. Es cierto que se recuperan algunas tradiciones pero, en muchos casos, desprovistas de su significado. El Carnaval no se entiende sin la posterior Cuaresma y ésta solamente se comprende cuando la corona la Pascua. Quedarse únicamente en lo pagano, convirtiéndolo en eje único de la celebración es muy pobre.


Leo, en este día, tres noticias, entre otras muchas, con escenario y protagonismo religioso. En nuestro periódico diario abulense, se publica un reportaje sobre los curas que deben atender a más de una parroquia, por la escasez de sacerdotes y por el reducido número de feligreses de muchos pueblos. Nada menos que 25 curas abulenses tienen asignadas más de cinco parroquias cada uno, lo que les hace estar bastantes horas, al cabo del mes, en las carreteras, muchas de montaña y difíciles para la conducción en tiempo de invierno. Pero ellos lo asumen con gozo, porque es viven su vocación de servicio a Dios y a los hombres.


Otra noticia, ésta en una publicación digital, se refiere a una atleta olímpica, Kirsting Holum, norteamericana, que participó en los Juegos de Japón en 1997, con solo 17 años, y de la que se anunciaba que en los Juegos de Invierno del presente año, llegaría a la cumbre del éxito en su especialidad de patinaje de velocidad. No ha participado en los actuales juegos olímpicos de invierno porque está sirviendo a Dios ayudando a los pobres y a los indigentes con las Hermanas Franciscanas de la Renovación, en Chicago. Su nombre, ahora, es hermana Catherine quien dice que el atletismo “no era el camino del Señor para mí y por ello no me arrepiento para nada del que tomé”.


La tercera noticia, leída en papel prensa, es sobre el crecimiento de los católicos en el mundo, en los últimos 7 años: un 11 por ciento más que a principios de este siglo XXI. 1.147 millones a finales de 2007, año último del que se tienen cifras completas. Y con este crecimiento, otros, como, por ejemplo, en centros sanitarios. En estos siete años ya dichos, la Iglesia ha adquirido o fundado 2.407 centros sanitarios más: hospitales, dispensarios, leproserías y hogares para enfermos, ancianos y minusválidos. En total, 39.435 centros de este tipo en todo el mundo.
No, no está en retroceso el cristianismo, pese a lo que pueda parecer y algunos quisieran. Don Carnal siempre termina siendo vencido por doña Cuaresma.

miércoles, 17 de febrero de 2010

OBAMA QUIERE CENTRALES NUCLEARES


A los vecinos de Santa María de Garoña, al norte de la provincia de Burgos, les sentó como una bofetada que el presidente Rodríguez Zapatero anunciara que su central nuclear se cerrará. A cambio les prometió un plan para desarrollar la zona y crear puestos de trabajo para los que se quedarán sin él, que serán casi todos. Pero los vecinos no quieren ese plan prometido sino que la central siga funcionando, porque de ella viven. Traigo esto a cuento porque el ídolo de Rodríguez Zapatero, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, acaba de inaugurar dos centrales nucleares en su país, donde ya hay en funcionamiento 106, y ha apostado, de forma rotunda, por la energía nuclear. “Habrá gente a favor y en contra, existen debates en la izquierda y en la derecha, siempre ha sido así en el terreno energético, pero no nos podemos quedar en estos debates que limiten nuestro avance", ha dicho Obama. Esto es ser claro y tener sentido de la responsabilidad, porque ahorra contaminación, dinero y combustibles como el petróleo y el carbón que son muy contaminantes.


Lo contrario de lo que hace nuestro presidente que, para contentar a unos pocos ecologistas, enfada a los más. Ha decidido cerrar Garoña y tiene intención cerrar todas las centrales nucleares. Y lo hace como todo a lo que ya nos tiene acostumbrados, porque se le ocurre en un momento determinado, sin un debate serio en el que participen los que tienen algo que aportar y conocen mejor el problema. Sin energía nuclear, como España no produce lo suficiente, pues la compraremos a Francia, que no tiene inconveniente en que en su suelo haya centrales de este tipo porque es la energía más barata y más limpia. Eso sí, nos la venderá al precio que ella quiera.


¿Aprenderá Rodríguez Zapatero algo de su ídolo político? Lo dudo. Porque está enfrascado en su mundo interno y no ve más que sus ocurrencias. Convencido de que todo lo hace bien, a este paso nos dejará a la luz de las velas, como siga mucho tiempo en la Moncloa.

martes, 16 de febrero de 2010

¿POR QUÉ HA HABLADO EL REY?

No estoy en contra de la Monarquía. Es una forma de gobierno tan legítima como la República. En su día, los españoles votamos un Constitución que está en vigor y debe ser respetada y cumplida. Si algún día se cambia, por los cauces legales, se debe acatar y punto. Dicho esto, añado que no me ha gustado que el Rey haya salido a echar un cable al Gobierno de Rodríguez Zapatero pidiendo que un pacto entre todos para resolver la grave crisis económica (y social, y moral) que vive nuestro país.

¿Por qué no estoy de acuerdo? Básicamente porque quien tiene que gobernar es el gobierno que fue elegido por las Cortes. Él es el único responsable de lo bueno y de lo malo que hace. También de lo que no hace. El Gobierno, y sólo él, tiene que llevar la iniciativa. Si lo cree conveniente, pedirá ayuda a quien le parezca y se aliará con quien quiera, si no es capaz de resolver por sí solo la situación.

Me gustaría saber por qué el Rey ha entrado en la política concreta y partidista. Sólo encuentro dos respuestas. La primera, que quien tiene el deber de gobernar, o sea Rodríguez Zapatero, le haya pedido que le ayude en estos malos momentos por los que atraviesa el país (y su propia imagen como gobernante). La segunda, que el propio Monarca, ante la gravedad de la situación, haya querido echar un cable para que los dirigentes políticos, económicos y sociales se pongan de acuerdo.

Si la respuesta es la primera, el Rey no ha actuado correctamente sino al dictado del Gobierno actual, lo cual es muy grave y el Monarca perderá muchos puntos en la simpatía ciudadana. Si, por el contrario, ha actuado por propia iniciativa y no por consejo, petición, sugerencia o súplica de nadie, también su actuación ha sido, desde mi punto de vista, poco correcta. Si el Rey de todos está convencido de que tan mal marcha la nave del país, tiene otros medios para hacerse escuchar y moderar. Pero sus funciones no pasan, creo yo, por entra en la dialéctica partidista.
Rodríguez Zapatero lo está haciendo mal, al entender de muchos, pero es quien tiene que dirigir el gobierno. A él le corresponden topdas las iniciativas. Solo o en compañía, que haga lo que sepa o pueda. Si no resuelve los problemas, que se vaya y deje paso a otro que lo intente. O que le destituyan los que le ascendieron al poder.

El principal partido de la oposición, el PP, no es el que gobierna ni tiene por qué asentir a lo que diga Rodríguez Zapatero. Arrimar el hombro, en situaciones de crisis, como la que vivimos, con más de cuatro millones de parados, no consiste en apoyar lo que se está haciendo rematadamente mal, sino en criticarlo y pedir que se haga de otra manera. Pero insisto, a la oposición no hay que pedirle que gobierne, sino que sea oposición. Y al Rey, que no se meta en asuntos de gobernación, porque en su papel constitucional no está inclinarse por una política gubernamental determinada.

sábado, 13 de febrero de 2010

PLANES QUE SALEN MUY CAROS


Los datos oficiales dicen que el nuevo Plan de Empleo del Gobierno, para este año 2010, va a crear 1.323 puestos de trabajo en la provincia de Ávila, capital incluida. 17.7 millones de euros, casi tres mil millones de las antiguas pesetas, serán invertidos en los próximos meses en obras en todos los municipios. Más de 2 millones de pesetas por cada puesto.

Lo que no sabemos es cuánto tiempo durarán esos empleos. Casi seguro estoy de que muchos de ellos no serán nuevos, sino que ya están trabajando en las empresas que harán las obras incluidas en este Plan. Además, teniendo en cuenta que en los dos últimos años en esta provincia ha habido seis mil parados más, pues aún estamos muy lejos de una compensación.

El problema del paro no se resuelve gastando millones que el Estado no tiene y ha de pedir prestados. Lo que quieren las personas que se encuentran sin trabajo es encontrar un empleo estable del que poder vivir y en el que desarrollarse laboralmente. Estos planes que se ha sacado de la manga José Luis Rodríguez Zapatero son pan para hoy, y solamente para unos pocos, no para todos, y hambre para mañana, para todos. Porque los miles de millones de euros que se están gastando y no están en las arcas públicas, habrá que pagarlos con intereses. Ya verán cómo dentro de muy poco nos vuelven a subir los impuestos para hacer frente a estos gastos.

No me parece a mí que quien está al frente de los destinos de nuestro país sea un administrador eficaz. Más bien me parece todo lo contrario. Como el paro sigue creciendo, pues se tira de talonario aunque no haya fondos y se amplían servicios sociales aunque esto suponga un desastre económico mañana.

Muchas de las obras de este Plan E ni son necesarias ni resuelven el problema del paro. En muchos casos es tirar el dinero. Bien está que se financien muchos proyectos cuando hay dinero sobrante en las arcas, pero pedir préstamos para lo que no es imprescindible, resulta no tener ni idea de lo que es administrar la economía de una nación. Pero tengan en cuenta que esta deuda en la que nos mete Rodríguez Zapatero no la pagará el, sino todos los españoles y para entonces él no estará gobernando. ¿No es esto una gran irresponsabilidad?

martes, 9 de febrero de 2010

LA UCAV QUIERE IMPARTIR MÁS TÍTULOS

Un día, hace ya más de una década, Ávila, ciudad y provincia, se ilusionó con la creación de la Universidad Católica, que estaba llamada, y lo está, a ser un referente en la educación humanística y un apoyo importante para el progreso de las gentes de aquí. Éstos eran los dos objetivos que se pretendían alcanzar. Testigo y partícipe fui de muchas gestiones que por aquel tiempo se hicieron, desde la sombra todas ellas, para no levantar ni excesivas expectativas si el proyecto no salía adelante, ni dar munición a los que están en contra de todo lo que suene a católico. Ignorantes muchos de éstos y sectarios pues no son capaces de reconocer que las universidades, en nuestra sociedad, las creó la Iglesia, las sostuvo con sus recursos y las doto de calidad intelectual e investigadora y de referente moral. Incluso hoy día, la gran mayoría de las universidades de confesión católica, que son muchas en el mundo, ocupan los primeros puestos de entre las mejores en calidad. Pero regreso a la Católica de Ávila, la más pequeña, probablemente, en número de alumnos, de todas las universidades de España. Unos colosales errores cometidos en sus primeros años por quien todos en esta ciudad sabemos, la pusieron al borde de la muerte. El empeño de los abulenses y la ayuda que desde el cielo prestó nuestra Santa Teresa de Jesús, consiguieron que saliera adelante, pese a los muchos impedimentos que tuvo que sortear. Creo, de verdad, que fue un milagro. Ya lo decía su fundador, el hoy cardenal Cañizares: tendremos muchos contratiempos, nos pondrán muchas zancadillas, intentarán que no salga, pero santa Teresa será nuestra gran valedora. ¡Y vaya si lo ha sido! Viva y pujante está, no como un brote verde recién salido del surco, sino con varios cientos de titulados superiores, en ramas diversas, trabajando por toda España. A la Santa y a personas con empuje que apostaron por ella, pese a tantos contratiempos, presiones y amenazas, se lo debemos.

Quiere ahora la UCAV impartir más enseñanzas, en las ramas de Enfermería y Magisterio. Y vuelven algunos a poner ruedas para que no lo consiga. Los de Izquierda Unida, que sabemos que nada simpatizan con la religión, pues para los comunistas sigue siendo el opio del pueblo, sacan a relucir su oposición a estas titulaciones que legítimamente tiene derecho a pedir una institución que no se debe a los presupuestos públicos sino que se sostiene con lo que pagan los alumnos y con lo que amigos, instituciones y empresas aportan.

¿Qué motivos mínimamente serios hay para que una Universidad privada no pueda impartir las enseñanzas que ella desee? Se le debe exigir calidad, y esto la UCAV lo tiene sobradamente demostrado. Me parece ridículo escudarse en que se hace competencia -que además es falso que se haga-, a la Universidad pública, en la parte que a Ávila toca. Digan claramente los de Izquierda Unida de Ávila que les molesta que exista una Universidad Católica. No busquen justificaciones a unos argumentos que son distorsionantes de la verdad.

¡Ojalá llegue pronto el día en que la UCAV imparta enseñanzas a cinco mil alumnos! Aunque les moleste a algunos, encerrados en su sectarismo político. Será, entonces, la primera empresa de esta ciudad, sin contaminación y con muchos puestos de trabajo directos e indirectos. Esto, señores de Izquierda Unida, es crear riqueza, repartir cultura y dar oportunidades de progreso. Para todos, también para ustedes.

domingo, 7 de febrero de 2010

LO PEOR ESTÁ POR LLEGAR


Leo, en esta mañana de nubes y claros abulenses, los periódicos de España, incluyendo mi querido “Diario de Ávila”, más que centenario, pero rejuvenecido en el palpitar de sus páginas. Hasta se me pone la carne de gallina por lo que aparece en las portadas de todos ellos y, de manera especial, en sus editoriales. La situación en este país es casi de catástrofe, económica y social. Y añadiría yo que de valores también. A la conclusión que todos llegan es que el principal culpable de todo ello es José Luis Rodríguez Zapatero, abulense consorte, vallisoletano de nacimiento y leonés de adopción y querencia, aunque resida en Madrid, capital del Reino.

Hemos superado los cuatro millones de parados, según los datos oficiales, que están maquillados, porque la realidad es más cruel, lo que ya debe el Estado (o sea, lo que tendremos que pagar los ciudadanos) supone una décima parte de lo que produce el país, la desconfianza de la sociedad, globalmente, en sus dirigentes es casi nula… y la sensación de que esto irá a peor crece día tras día.

Si yo fuera José Luis Rodríguez Zapatero y tuviera en mis manos decidir sobre problemas que hacen sangrar a los ciudadanos (con nombres y apellidos) me marcharía a mi casa abriendo la puerta a otro que gobernara mejor que yo. Pero esto, el inquilino actual del palacio de la Moncloa no lo va a hacer. Sencillamente, es mi apreciación, porque él no cree que haya problemas serios y porque está convencido de que su ideología, la suya personal, no la de las siglas de su partido, es la única verdad que debe ser defendida ya que las demás están en el error. ¿O no recordamos ya cuántas veces negó que hubiera crisis económica, a pesar de las innumerables voces que demostraban la realidad? Él, que se considera el mesías salvador de su pueblo, está, así se ve así mismo, en posesión de la varita mágica que nos llevará a la tierra prometida donde habrá abundancia de leche y miel.

José Luis Rodríguez Zapatero nos lleva a la catástrofe. Hasta los que férreamente le siguen, en voz baja, para no ser delatados, dicen que ya no sirve para gobernar. Los que bien le conocen, desde antes de asumir la responsabilidad política que ahora tiene, no apuestan por él. ¿Ha habido en esta democracia un gobernante peor que él? La historia le juzgará. Pero mientras ese día llega, los españoles lo vamos a pasar mal, mañana peor que hoy, porque quien nos gobierna es un inepto al que un pesado manto de soberbia le impide sentir lo que la calle respira. Dirá, ante las encuestas que hoy aparecen en diferentes periódicos (donde hasta los que le dieron su apoyo le dicen muy mayoritariamente que se vaya), que no pasa nada, que todo es una mala interpretación y que las cosas se están haciendo razonablemente bien. ¿No hay nadie, en su partido o fuera de él, que sea capaz de convencerle, de la manera que sea, de que el problema de España es él, que se llama José Luis Rodríguez Zapatero, es abulense consorte, leonés adoptado y vallisoletano nacido?

viernes, 5 de febrero de 2010

ZAPATERO NO HA IDO A REZAR


Extraña, y mucho, que el presidente Rodríguez Zapatero haya ido a Estados Unidos para defender allí lo que aquí niega. Ha estado en un desayuno de oración que organiza una asociación cristiana bastante conservadora, según las informaciones que de allí llegan. Los asesores presidenciales han justificado este viaje a orar durante el desayuno porque él respeta las tradiciones norteamericanas, aunque no sean las europeas. Ha invocado la Biblia y ha lanzado una de sus mentiras, a las que estamos ya acostumbrados, la de que la libertad es la verdad cívica, la que nos hace verdaderos. Somos muchos los que rechazamos que la libertad personal sea el bien supremo, porque la libertad solamente lo es si se basa en la verdad. Una libertad para que cada cual haga lo que le venga en gana, es libertinaje y al mismo tiempo esclavitud. Sólo desde el respeto a la verdad las personas podemos ser verdaderamente libres.

Pienso que Rodríguez Zapatero no ha ido a rezar, sino a ver a su dios Barack Obama, al que parece adorar por encima de todas las cosas. No sé si al peor presidente que ha tenido la reciente historia democrática de este país nuestro le quedan ápices de creencias religiosas. Sí fue bautizado, recibió los sacramentos católicos y se casó canónicamente en el santuario abulense de Nuestra Señora de Sonsoles, después de que el cura diera la aprobación a su expediente eclesiástico. Es decir, que se le reconocía capacitado en doctrina cristiana para recibir el sacramento del matrimonio. De aquellos tiempos a los de ahora, parece que ha cambiado mucho y lo que suena a cristianismo le produce sarpullidlos. Muchas de las medidas que impulsa van contra la gran mayoría de los españoles que, en un 75 por ciento, declaran ser católicos.

¡Ojalá hubiera ido Rodríguez Zapatero a rezar de verdad! Su oración no ha sido tal, sino un discurso apologético a favor de sus particulares sofismas: libertad traducida en ausencia de verdad, explotación humana y autonomía moral para hacer lo que cada cual quiera. No sé si a nuestro presidente ya se le ha olvidado rezar, porque su discurso poco o nada ha tenido que ver con un acto en el que la oración a Dios era lo único importante. Los anfitriones, por ejemplo Clinton y el propio Obama, hablaron de la oración para ser buenos guías del pueblo y para superar los momentos malos. En Estados Unidos, con todos sus defectos, creer en Dios no es sólo un acto íntimo de la persona humana, sino que transciende a la vida pública. ¿Lo habrá entendido nuestro presidente? A juzgar por su discurso, no.

miércoles, 3 de febrero de 2010

MÁS PARO, MÁS OSCURIDAD


Triste y preocupante, al máximo, la situación de España. También la de esta pequeña porción de ella, Ávila, porque lo que al conjunto le va mal, a los de aquí, igualmente. Nos traía ayer, festividad de la Virgen de las Candelas, el nuevo golpe del crecimiento del número de parados que, aunque lo esperábamos, ha sido un mazazo. Ya hay más de cuatro millones, se dice pronto, de personas que quieren trabajar y no encuentran quien les contrate.

En alguna estadística, de las muchas que se publicaban, se dice que más del 40 por ciento de los jóvenes españoles están en paro. Para que todos nos echemos a temblar. Millones de vidas llenas de proyectos que se han quedado en el camino. Dan ganas de llorar porque el panorama es desolador. Ni brotes verdes ni nada que se le parezca. Un túnel del que no se vislumbra la luz. La oscuridad es demasiado intensa como para que se perciba algún destello que nos anuncie la salida.

¿Dónde vamos? Tengo claro que quien menos lo sabe es quien mejor lo debería saber. Me refiero al Gobierno de España de Rodríguez Zapatero –nacido en León, casado en la ermita de Sonsoles de Ávila y considerado de León pues allí residía antes de trasladarse al palacio de La Moncloa- que pierde el tiempo en marear la perdiz, en presentar propuestas que a continuación corrige y que lo poco que hace es tan escaso y deficiente que no hay analista serio que no se eche a temblar. Aunque temblamos más los de a pie, que seguimos en la oscuridad de una situación de la que otros países ya salieron o a punto de ello están.

Aquí, para reactivar la economía, proponen que paguemos más impuestos. Si tenemos menos dinero para gastar, lógicamente consumiremos menos y no se creara empleo. Porque si el paro sigue aumentando, peligra todo: inversiones, pensiones, servicios sociales, etc. Si antes cobraba cien y ahora solamente cobro 90, tengo diez menos para gastar. ¿Qué suprimo? Pues no cambio el coche, compro menos para comer, ahorro en las vacaciones y así podré llegar a final de mes. Dichosos, no obstante, los que podemos llegar, aunque un poco más apretado el cinturón, a final de mes. Los que no tienen esta suerte son los mártires de una situación en la que este Gobierno tiene mucha culpa, no digo toda, pero sí mucha. Porque negó que hubiera crisis, nos mintió una y otra vez, lanzó esperanzas que eran bulos y ahora no sabe más que meter miedo y marear la perdiz. Hasta que los ciudadanos terminemos por acabar con este tétrico panorama.

domingo, 31 de enero de 2010

PENSIONES MÁS LEJANAS

A la gente de a pie, abulenses o no, les preocupa en gran manera el tener un sueldo o una pensión que les dé para poder dignamente vivir. Sin una base económica mínima, la subsistencia es casi imposible y se entra en la mendicidad, como en los tiempos pasados que algunos, ingenuamente, creíamos ya sin resurrección posible. No vivimos bien en estos años últimos. La crisis aquí, en esta España nuestra, es más seria de lo que temíamos. Poco se puede apostar por un Gobierno que negó una y otra vez hasta el cansancio que estuviéramos en crisis y que ahora, sin saber por qué, cambia su discurso y nos mete miedo al sembrar incertidumbres que hacen mucho daño a todos. De la manga se ha sacado reformar las pensiones. No ha consultado a nadie, ni a los suyos más cercanos. Se ha saltado a la torera la prudencia más imprescindible pero ya ha dicho que habrá que esperar a jubilarse dos años más. ¿Motivo? El sistema, dice, no se sostiene en pie.

Desde hace tiempo se vienen pidiendo reformas en el sistema público de pensiones. Todas las peticiones se han obviado, despreciándolas siempre. Ahora, ya con la soga al cuello, se opta por cortar por lo más débil. Otro error, garrafal, de un Gobierno a la deriva pues hace agua por todas partes y lo que parchea vuelve a romperse por varios lugares más. Necesitamos un Gobierno que sepa dónde estamos y que apueste por crear empleo, que es la base fundamental para que el fondo de las pensiones no se vacíe. Lo que se tenga que reformar, que no se haga porque a un iluminado se le encienda la luz en sus elucubraciones mentales. Esto no es un juego de niños que se buscan entre los escondites de una casa, sin consecuencias. Es la vida de una sociedad que no tiene esperanzas de salir de un hondo agujero. Más de 4 millones de parados nos daba la Encuesta de Población Activa y más de un millón de familias con todos sus miembros sin trabajo. ¿Quién soporta esto? Lo peor, a mi entender, es que el túnel cada vez es más largo y no se ve la luz que anuncie la salida. Al contrario, la oscuridad es cada vez más negra y los que hace bien poco decían que ya teníamos brotes verdes, ahora dicen que superaremos un paro de más del 20 por ciento de la población laboral.

Este país no se merece unos gobernantes que parece que juegan a cazar barquitos de papel mientras el buque hace agua por todas partes. Con el inquilino actual de La Moncloa, aquí no se salva nadie. No sólo se dice aquí, sino que desde fuera, los organismos que de esto entienden, no ven que pueda llegar pronto la esperanza a España. Están sonando todas las alarmas y las ocurrencias gubernamentales únicamente producen rabia.

viernes, 29 de enero de 2010

MÁS DIÁLOGO SIN CRISPACIÓN


Varios alcaldes de diferentes pueblos de España estaban decididos a que en sus municipios se ubicara un cementerio nuclear. Algunos hasta lo han aprobado en plenos municipales. Las ventajas económicas que se obtendrán son muy considerables y estos alcaldes prefieren que sus pueblos tengan vida a que mueran por inanición. Prefieren un hipotético peligro para sus municipios a una muerte segura de éstos. La presión de numerosos vecinos y de forasteros, en unos casos, y de las direcciones de los partidos políticos en otros, están provocando que en algunos lugares, como ha sucedido en varios pueblos de Segovia, los alcaldes den marcha atrás.
Que yo sepa, en Ávila nadie ha decidido optar al almacén de combustible nuclear gastado y residuos radioactivos que gestiona la empresa pública Enresa. Supongo que pocos alcaldes querrán verses sometidos a una presión que en todos los casos resulta difícil de soportar. Aunque estoy seguro de que muchos ediles en su fuero interno ofrecerían sus municipios para unas instalaciones que, sin duda alguna, dejarían mucha riqueza.

Recuerdo ahora la situación vivida en la villa de Cebreros cuando en 1993 el entonces alcalde, Pedro José Muñoz, quiso que se instalar allí una cárcel. Fue tal la lucha que se vivió en aquella localidad que, aunque han pasado 17 años, se sigue recordando como el episodio más triste vivido por los cebrereños desde la Guerra Civil y las heridas morales que se produjeron aún no están del todo cicatrizadas. Por eso comprendo que sean pocos los que se atrevan a apoyar algo que muchos internamente apoyan pues reconocen que son más los beneficios que los perjuicios.
No quiero decir que un centro nuclear no tenga peligro. También es peligroso, por ejemplo, un pantano. Basta recordar dos tragedias vividas en este país: la de Ribadelago, en la comarca zamorana de Sanabria, en la que murieron 144 personas en 1959, cuando se rompió la presa de Vega de Tera; y la de Tous, en Valencia, que causó una treintena de muertos.

El progreso casi siempre conlleva riesgos. Pero el no progreso es mucho más peligroso. ¿Renunciaríamos a utilizar el coche por miedo a un accidente? ¿Y a beber el agua de los pantanos? ¿Y a no recibir en nuestras casas la energía eléctrica que procede de las centrales nucleares? Me parece a mí que en determinados asuntos la demagogia provoca demasiado crispación y falta un diálogo menos apasionado.

miércoles, 27 de enero de 2010

NOS HAN TOMADO POR TONTOS


La aldea global está consiguiendo que seamos más aldeanos y menos ciudadanos. No desprecio, Dios me valga, a las gentes que viven en las aldeas y pueblos, porque para mí son de una nobleza superior a las demás. Si te abren su casa, lo hacen con todas las consecuencias. Porque su ofrecimiento siempre es sincero y siguen teniendo como norma de convivencia acoger a los de fuera como si del lugar fueran. Claro que entre estos aldeanos se están introduciendo quienes no lo son.

Me refiero a esta aldea global que nos imponen las nuevas tecnologías de la comunicación, de manera especial la que está tejiendo la tela de araña de internet, esa invisible red que hace que usted, respetado lector, pueda abrir la ventana de este cuaderno escrito en la murada ciudad de Ávila. Estos medios nos convierten en más aldeanos, es decir, en vecinos de quienes viven al lado nuestro, o sea, a miles de kilómetros de distancia. En Canadá, por ejemplo, donde se ha abierto una puerta a este cuaderno personal. Y como vecinos, podemos enterarnos de que a grandes distancias (cercanas, gracias a vivir todos en la misma aldea) acontecen hechos que importan a los abulenses y a los canadienses. Por ejemplo, a todos nos incumbe que se descubra qué ha habido detrás de la llamada pandemia de la gripe A. Porque parece que nos han tomado por tontos unos avispados científicos que saben poner su sabiduría al servicio de las poderosas multinacionales farmacéuticas. Han obligado a los gobiernos de todo el mundo a tirar a la basura miles de millones de euros comprando vacunas para prevenir una pandemia que iba a ser más mortífera que la gripe, llamada española, del año 1918. En Europa ya se está investigando qué es lo que ha sucedido, porque la tan aireada pandemia no ha sido tal y, por los resultados, sus efectos mortales han sido muy inferiores a los que producen las gripes de cada temporada invernal.

Recuerdo haber leído, cuando se empezaron a conocer los primeros casos de la gripe porcina (así se la llamó en principio) que se trataba de un virus producido en un desconocido laboratorio, tal vez farmacéutico. No soy quien para aseverar tal cosa pero me entraron entonces las mismas dudas que sigo manteniendo. Como entre los míos alguien ha padecido esa “mortal” gripe A, sí me atrevo a afirmar que nos han tomado por tontos.

Esperemos que se descubra qué ha sucedido para que hayan puesto en alerta a todo el mundo, obligando a emplear miles de millones de euros en comprar un producto que no ha servido para nada, o casi nada. Muchos somos los aldeanos que nos sentimos timados por unos cuantos listos. No solamente los aldeanos de a pie, sino los que nos gobiernan, que ahora no saben qué hacer con los millones de vacunas que pocos se decidieron a emplear. Tendrán que darnos explicaciones y devolvernos el dinero las empresas que se han lucrado de esta falsa pandemia. Sería hacer justicia.

lunes, 25 de enero de 2010

MENOS CONTROLES POLÍTICOS


No me gusta que los dirigentes políticos se sientan obligados a intervenir en todos los asuntos que a los ciudadanos nos afectan. Al paso que vamos, pronto viviremos en una sociedad en la que seremos meros monigotes obligados a movernos según ordenen los que nos gobiernan. Es tanto el afán por legislar que si esto no se corrige, decidirán en los parlamentos cómo debemos vestirnos, qué alimentos comer y a dónde viajar en tiempos de vacaciones. Ya se han adueñado de la educación de los niños, adolescentes y jóvenes y les obligarán a aprender una nueva doctrina. Me recuerda esto a la asignatura llamada Formación del Espíritu Nacional, que, por los años del franquismo, nos obligaban a estudiar. El régimen de ayer quería formar a las nuevas generaciones inculcándoles los principios políticos en los que se sustentaba. El actual régimen pretende algo similar, aunque cambiando los “principios fundamentales” por otros igualmente “inamovibles” para ellos. Para mí, lo de hoy es más de lo mismo de ayer: el intento de influir en las conciencias de los que están siendo formados para hacerlos seguidores del sistema político imperante.

Solamente los padres, entiendo yo, tienen facultad y obligación de educar a sus hijos en principios morales. La autoridad pública que se arrogue una potestad que no le compete está secuestrando la libertad paternal y, por ende, la libertad del ser humano. Por muchos votos que se obtengan en las elecciones, nadie queda facultado para arrogarse un poder que no debe ser nunca delegado porque es intransferible. ¿Quiénes son los políticos, aunque estén designados por las urnas, para decirnos lo que es bueno o malo moralmente? Si les dejamos, terminarán por decidir por nosotros y acabarán con nuestra libertad como personas y nos convertirán, como antes decía, en muñecos manejados por ellos. Me niego a ser su marioneta

La sociedad debería, a mi juicio, esforzarse más en defender la libertad individual y colectiva, que es lo que a la persona la hace ser tal. Es posible poner coto al afán de quienes intentan controlar todo y someternos a los ciudadanos a sus mandatos. No quiero que el Estado (que no es el Estado, sino los políticos de turno, porque Estado también somos las personas que lo formamos) decida por mí lo que solamente yo debo decidir. Sobran leyes, a mi entender, y falta libertad. Mi responsabilidad solamente a mí corresponde y mi conciencia es la que debe guiarme en el comportamiento con los demás, a los que tengo la obligación de respetar, de la misma manera que ellos tienen idéntico deber de respetarme a mí. Ésta es la ley que todos debemos respetar.